Grupos De Ayuda

APEAP lleva a cabo una intervención integral del jugador patológico, haciendo uso de las técnicas terapéuticas grupales más eficaces para la abstinencia total del juego.

Aunque la intervención es grupal, el proceso terapéutico incluye la información e instrucción de técnicas durante el proceso de evaluación. Estas técnicas facilitan la abstinencia antes de la entrada al grupo.

El uso de estas técnicas más la intervención grupal con una serie de entrevistas de seguimiento, constituyen el eje central del método utilizado por APEAP desde su fundación, aunque con el tiempo se han ido revisando los materiales y todas las fases con el objeto de ir mejorando nuestras acciones.

FASE DE LOS GRUPOS DE AYUDA

INTRODUCCIÓN

Uno de los recursos más valiosos y disponibles para promover y sostener la recuperación de las adicciones son los grupos de ayuda. Estos grupos están formados por adictos en proceso de recuperación que se reúnen regularmente compartiendo experiencias, dificultades, logros y esperanzas relativas al proceso de recuperación de cada integrante.

Los grupos de ayuda de APEAP son un espacio de encuentro para personas que sufren un mismo trastorno, en la actualidad, la adicción al juego patológico, creándose también grupos destinados a los familiares de los adictos al juego, que facilitan su comprensión de este trastorno.

El objetivo de los grupos es el de proveer una red de apoyo para mantener la recuperación de sus miembros. El único requisito para ser miembro en los grupos de ayuda de APEAP es el deseo de entrar en abstinencia o de recuperarse.

Los grupos de ayuda, al proveer la capacidad de tener acceso a una red de ayuda mutua de manera instantánea, es un recurso inigualable tanto para las personas en proceso de recuperación, como para los que quieren dejar el juego y seguir ese mismo procedimiento, así como para todos los profesionales que trabajan en el área de tratamiento de las adicciones.

El objetivo del grupo es el de ubicarnos en la realidad y abrirnos para compartir, dar y recibir esa comprensión que sólo puede venir de la persona que ha sufrido o sufre el mismo trastorno, además de transmitir un mensaje esperanzador que nos ayude a encontrar salida a un sufrimiento que parece no terminar, dándole una dirección positiva a nuestras existencias.

Los grupos de APEAP están abiertos a todos aquellos interesados en participar, tanto si se trata de enfermos, como de familiares o amigos, y que puedan ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes, estando coordinados por un psicólogo especializado en la adicción al juego patológico.

Los grupos se retroalimentan; la experiencia compartida ayuda a vencer temores, enseña a que cada uno se conozca y evalúe, promoviendo el autoestímulo y fortaleciendo la actividad grupal.

Se trata por otra parte de promover la discusión amplia de los problemas de los enfermos y sus familiares, educando a los pacientes y familiares acerca de la enfermedad, ya que el conocimiento ayuda a disipar dudas e incertidumbres.

Los grupos de ayuda no reemplazan un tratamiento psicológico, por lo que en APEAP se hace un seguimiento realizado por un psicólogo para evaluar el progreso de cada usuario.

A través del grupo se descubre que cada usuario no es el único que padece la enfermedad, encontrando a otras personas en similares circunstancias que comprenden la verdadera dimensión de su sufrimiento. De ésta forma, se crea un ámbito para compartir experiencias, sentimientos sobre sus condiciones de vida, actitudes, conductas, emociones, y sacar provecho de las que aportan los demás, facilitando el encuentro de soluciones y alternativas con una perspectiva diferente. Sólo otro paciente que ha sufrido esa misma experiencia es capaz de comprender a la persona que la padece. El respeto y una confianza mínima ente las personas que asisten a los encuentros son fundamentales para que el grupo funcione bien.

En el grupo de personas que comparten un problema, algunos individuos sirven de estímulo positivo a otros, y todos se ven beneficiados de ésta dinámica; tanto los que en un momento desempeñan un papel activo, didáctico, altruista, etc., con los demás, cómo los que reciben esa ayuda de sus compañeros.

Los grupos de ayuda pueden facilitar la disminución del malestar psicológico al compartir con otras personas las dificultades propias y tomar conciencia de que uno no es el único que sufre este trastorno.

El apoyo emocional que reciben los pacientes es indispensable. Comparten preocupaciones, esperanzas, experiencias, por lo que surge entre los miembros un sentimiento de solidaridad y aceptación que en muchas ocasiones les ayuda a vivir más felices. En los grupos de ayuda se produce un nivel adecuado de motivación para el inicio del proceso rehabilitador, así como para reiniciarlo una vez que se ha producido una recaída; se recibe y se brinda apoyo a los otros miembros del grupo, lo que aumenta la motivación para seguir asistiendo a la terapia y se mantiene el compromiso de la abstinencia al juego. Así se logra que el paciente adopte una actitud positiva y asuma un rol activo en el manejo de su enfermedad.

Además se amplia la información acerca del trastorno, conociendo todos los aspectos del mismo y las repercusiones que ha tenido en la vida de los otros afectados, manteniendo un canal permanente de comunicación con un especialista que facilita el acceso a todo la información necesaria para el conocimiento de la enfermedad así como la transmisión de las adecuadas habilidades y técnicas para mantener la abstinencia y reducir la ansiedad que la ausencia del juego puede generar, eliminando la creencias erróneas de los participantes.

Por otra parte se recibe información acerca de los recursos para afrontar las situaciones temidas. Los grupos de ayuda pueden facilitar la exposición de los usuarios a las situaciones de juego, que, bien establece el terapeuta o que han utilizado otros afectados, lo que incrementa el grado de cohesión en el grupo, muy importante para el restablecimiento de cada uno de los asistentes.

Por lo tanto, los objetivos generales de los grupos de ayuda son los siguientes: Atender las necesidades terapéuticas de jugadores patológicos a través de las terapias grupales; informar y atender las necesidades terapéuticas de los familiares de jugadores patológicos a través de entrevistas y terapias grupales.

Sin embargo existen unos objetivos específicos que especificamos a continuación:

- conseguir la abstinencia en la conducta de juego.

- cambio de hábitos de vida relacionados con el juego y el manejo del dinero.

- reajuste familiar.

- desarrollo de relaciones sociales.

PSICOTERAPIA DE GRUPOS

La psicoterapia de grupos es la aplicación de las técnicas terapéuticas a un grupo de pacientes por parte de un profesional especializado que dirige la intervención con el objeto de aliviar el malestar psicológico, cambiar el comportamiento inadaptado y el desarrollo de factores cognitivos.

En los últimos 20 años, se ha demostrado que la Psicoterapia de Grupos es un tratamiento eficaz, al menos tan válido, como la psicoterapia individual a la hora de tratar diversos trastornos psicológicos (Smithm Glass y Millar, 1980).

En 1970, Yalom expuso los factores terapéuticos mas destacados de la Psicoterapia de Grupos, siendo en la actualidad un referente para todos los investigadores. Según este autor habría 11 factores:

1. Infundir esperanza

2. Universalidad

3. Transmitir información

4. Altruismo

5. Desarrollo de tecnicas de socialización

6. Comportamiento imitativo

7. Catarsis

8. Recapitulación correctiva

9. Factores existenciales

10. Cohesión del grupo

11. Aprendizaje interpersonal

Los terapeutas de APEAP procuran alcanzar todos estos factores de una forma dirigida y programada mediante las sesiones y el material aportado a todos los asistentes.

FASE DE LOS PASOS

Siguiendo la tradición de los grupos de autoayuda norteamericanos, se utiliza la terminología y filosofía de los 12 Pasos, sin embargo la dificultad en extrapolar los aspectos culturales y lingüísticos y por la presencia de profesionales, hacemos esta fase siguiendo cada uno de los aspectos relacionados con el pensamiento del jugador.

Esta técnica pretende reestructurar dicho pensamiento a través de las indicaciones del terapeuta y de los asistentes. La imitación del colectivo así como la discusión, facilitan este proceso tan necesario para la prevención de recaídas.

FASE DE PSICOEDUACIÓN

Además de tratar aspectos relacionados con el pensamiento del jugador, también se interviene otros que de manera indirecta influye sobre el mantenimiento de la abstinencia. Suelen ser factores relacionados con el inicio de la conducta dependiente, siendo la resolución de problemas y la reducción de la ansiedad, los aspectos más trabajados en el grupo.

FASE FINAL

A. ENTREVISTAS DE SEGUIMIENTO

Una vez que las personas han sido derivadas a la terapia de grupo, e incluso una vez terminado el tratamiento, aún debemos mantener dos objetivos de evaluación: por un lado, la evaluación del impacto global de la intervención y, por otro, la necesidad de observar si los cambios conseguidos se mantienen con el tiempo. A continuación se comentan brevemente cada uno de estos objetivos:

-Evaluación del impacto

A través de una entrevista con las personas afectadas por el juego y sus familiares, se pretende valorar las repercusiones que la intervención ha tenido en el funcionamiento global de los sujetos y su medio ambiente cercano. Es el momento de repetir las medidas de aquellas otras variables que se incluyeron en la evaluación previa justamente con este propósito. De este modo conoceremos los efectos específicos que ha tenido la intervención, pero también se estará en disposición de emitir juicios sobre el impacto global de la misma. Es decir, se conocerá si la intervención de los grupos de ayuda, que ya han conseguido sus objetivos inmediatos ( en nuestro caso, la abstinencia), se ha generalizado a otras conductas o ambientes que no se han abordado durante las sesiones.

-Seguimiento

La evaluación supera temporalmente al tratamiento en cuanto qué una vez finalizado el mismo, todavía se debe llevara cabo una última evaluación algunos meses después. Un número adecuado parece estar en torno a los tres meses para un primer seguimiento. En APEAP coincidirá una vez hayan superado la fase de exposición. Nueve meses para un segundo control y un año para el último control clínico.

Estos controles se realizarán a través de entrevistas con pacientes y familiares, en las que se investigará el estado general de los sujetos haciendo hincapié en aquellos marcadores más destacados en su problema. El motivo por el que el familiar(preferiblemente la pareja) acude a estas sesiones no es otro que el de contrastar la información que el paciente da, comprobando si lo que cuenta es cierto o no.

Evidentemente, en algunos casos esta evaluación puede traer consigo la necesidad de sesiones de sobreaprendizaje o de superación de problemas puntuales o posibles recaídas. De este modo, la unión entre evaluación y tratamiento permanece hasta el final de la intervención terapéutica.

Al final del año, se hace entrega a los pacientes de un dossier con diferentes cuestionarios que nos servirán como medida postratamiento. Ese documento incluirá los siguientes cuestionarios: E.D.M.T, (Becoña, 1996); Escala de Autoestima, EA, (Rosenberg, 1965); Cuestionario de Tentaciones sobre el juego, CTJ; BDI (Beck, Rush, Shaw y Emery, 1979); IPJ (Echeburúa y Báez, 1994).

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